¿Qué es el juego simbólico? Descubre ejemplos y todos sus beneficios

Acunar a su bebé, bailar como Shakira, preparar la comida para sus muñecos, ser Superman, dar una clase, conducir un camión, salvar el mundo… todas estas acciones propias de la realidad o de la ficción pueden llevarse adelante durante el juego simbólico. ¿No sabes en qué consiste este tipo de juego tan beneficioso para tu peque? Te lo contamos con detalle, además de brindarte ejemplos para poner en práctica hasta en casa. ¡Porque no hay mejor forma de aprender que a través del juego!

¿Qué es el juego simbólico?

El juego simbólico da nombre al tipo de juego en el que el niño o niña representa situaciones de la vida real o imaginaria. Para ello, emplea diferentes objetos, personas, ideas o acciones que le servirán para imitar estos diferentes escenarios.

Por ejemplo, un muñeco se convierte en un bebé real o un palo en una espada.

Parece mentira, pero este tipo de juego es imprescindible para el desarrollo de los más pequeños. Es súper beneficioso a nivel emocional, lingüístico, social, creativo o, incluso, para la resolución de conflictos.

Origen del juego simbólico y su importancia según Piaget

El concepto de juego simbólico tiene su origen en las teorías del psicólogo suizo Jean Piaget, uno de los principales referentes en el estudio del desarrollo infantil. Para Piaget, el juego no es solo una actividad lúdica, sino que se trata de una herramienta esencial para la construcción del pensamiento.

El autor situó este tipo de juego dentro de lo que se conoce “estadio preoperacional” de la persona, entre los 2-6 años de edad. Una etapa en la que el peque comienza a utilizar símbolos para representar la realidad.

Beneficios del juego simbólico en edades tempranas

El juego simbólico es fundamental para los más pequeños. Tiene muchísimos beneficios para su desarrollo. Los enumeramos más adelante:

  • Desarrollo cognitivo. En primer lugar, el juego simbólico es clave en el desarrollo cognitivo de los más pequeños. Por un lado, estimula la creatividad y la imaginación. Una caja de cartón puede ser un cohete o una botella de agua, un micrófono. ¿Ves por dónde vamos? Además, es clave para potenciar su lenguaje, al verse inmiscuido en diferentes aventuras e historias, su vocabulario aumenta a la vez que sus estructuras gramaticales. Y, por último, no hay que olvidar que favorece la resolución de problemas. El juego simbólico plantea problemas, pero permite también buscar soluciones e, incluso, alternativas. 
  • Desarrollo social. El juego simbólico para la socialización de los más pequeños. Y es que la aventura compartida, ¡es mucho más divertida! Se aprende a compartir, a imitar las normas sociales y, un aspecto fundamental, se desarrolla la empatía o ponerse en la piel del otro.
  • Desarrollo emocional. Siguiendo el concepto de empatía, el juego simbólico es súper didáctico a nivel emocional. Facilita el autoconocimiento, la autoestima, ayuda a expresar emociones y a procesar experiencias. Es, sin duda alguna, una herramienta de expresión.

Juego simbólico por edades

Si pensamos en el juego simbólico por edades, cabe señalar antes de nada que este aparece a la edad de 18-24 meses aproximadamente. En efecto, en torno al año y medio, dos años. Conforme el niño o niña crece, este también evoluciona siendo más complejo. Veámoslo a continuación:

  • Juego simbólico a los 2 años. Durante esta etapa aparecen las primeras formas de juego simbólico. Imitaciones sencillas de acciones, relacionadas con su entorno más cercano, y se caracteriza por ser normalmente individual. Por ejemplo, dormir a su peluche. 
  • Juego simbólico a los 3 años. El juego simbólico va contando con peso durante su juego en general. El peque es capaz de representar situaciones conocidas como cocinar o conducir su moto imaginaria.
  • Juego simbólico a los 4 años. Ya con 3-4 años, el niño empieza a compartir el juego simbólico con otros niños. Es la época en la que el peque comienza la etapa infantil en la escuela. Además, el juego se complica, apareciendo roles y comenzando a crear historias.
  • Juego simbólico a los 5 años. Las historias se vuelven más complejas. La trama es más creativa y, además, hay colaboración con otros niños y niñas. Se establecen normas, negociación, etc. ¡Imprescindible para su desarrollo social!
  • Juego simbólico a los 6 años. Las historias son más largas, convirtiéndose en un elemento clave para fomentar la empatía, la creatividad o la resolución de conflictos.

Si tienes que hacer un regalo para un peque, y estás pensando en un juguete de juego simbólico, no dejes de ver nuestra guía de juguetes por edades, ¡te será de gran ayuda!

Ejemplos de juego simbólico para el desarrollo de los más pequeños

Pero, ¿qué ejemplos de juego simbólico podemos encontrar? El juego simbólico abarca todo tipo de aventuras e historias. ¡Imaginación al poder! O si no, compruébalo tú mismo:

Familias

Es el clásico “papás y mamás”. Jugar con muñecos y representar a sus adultos de referencia y su relación con ellos mismos. El peque dará de comer a su muñeca de la misma forma que su papá o mamá le da a él o a ella, o cambiarle el pañal o jugar… 

Cocinitas

Lo mismo ocurre con los juegos de cocinitas y electrodomésticos. ¡Son increíbles para sacar su cocinero interior! Tu peque va a preparar esos macarrones que le gustan tanto con sus juguetes o se va a imaginar que es un chef como su amigo Ratatouille. Además, este tipo de juego simbólico es muy interesante para mostrar los diferentes alimentos (¡también la temida verdura!), gracias a los juegos de comiditas y alimentos de juguete.

Profesiones

Y lo mismo, con los juguetes de profesiones y oficios. ¡Tu peque imitará lo que le rodea! Por eso, no es raro verlo jugar a dar una clase como su maestra o imitarte con tu trabajo. Con la colección que tenemos en Juguetes Abracadabra, tu peque podrá ser lo que quiera: médico, bombero, policía, modista, peluquero, carpintero… 

Imitación del día a día

Llamar por teléfono, leer el periódico, conducir, poner el lavavajillas, peinarse, pintarse los labios, poner una lavadora, ir de paseo con el perro, comprar… estas acciones tan rutinarias pueden ser motivo de juego para tu peque. ¡El juego simbólico es puro aprendizaje!

Disfraces

Por supuesto, si hablamos de juego simbólico, los disfraces no pueden faltar. Tu peque es todo un actor o actriz y los disfraces le ayudarán a convertirse en un astronauta, un vaquero, un bombero o, por qué no, en un malvado dragón. 

Consejos para fomentar el juego simbólico en casa

Ahora que ya conoces los beneficios del juego simbólico, seguro que te estás preguntando cómo fomentarlo en casa. A continuación, te dejamos algunos consejos que te resultarán de gran utilidad:

  • Crea un espacio de juego propicio para el juego. Es decir, un lugar para jugar y punto. Que no haya interrupciones, que sea seguro y confortable y que tenga acceso a los diferentes materiales.
  • Ofrece materiales abiertos. Es decir, elementos como telas, muñecos, cajas de cartón… De un mismo material se pueden crear todo tipo de historias.
  • Juego libre. En el juego simbólico, es importante no dirigir el juego, sino que este sea libre, que fluya. Todas las ideas son válidas. ¡No hay normas!
  • Participa. Pero volvemos a incidir: es tu peque quien dirige, no tú. Sigue la historia que él o ella propone. Esto fomenta la escucha, así como vuestro vínculo.
  • Elimina pantallas. Los estímulos de las pantallas reducen la imaginación de este juego espontáneo y creativo.

Consigue ya tus juguetes de juego simbólico para los más pequeños

Ahora que ya sabes qué es el juego simbólico y sus múltiples beneficios que tiene para los peques, ¡es el momento de ponerlo en práctica! Descubre ya nuestro increíble catálogo online de Abracadabra y consigue todo tipo de juguetes de imitación para desarrollar su juego simbólico. ¡Porque aquí la magia del juguete nos une!