Para saber bien qué es un Funko Pop, hay que ir a sus orígenes. Y es que, a pesar de que su línea Pop! apareciera en 2010 en la Comic-On de San Diego, y sea la que tengamos todos en mente, esta marca es mucho más antigua. De hecho, surge hace casi 30 años, en el año 1998. Concretamente, en el garaje (sí, todas las buenas ideas aparecen allí) del fundador de esta marca: Mike Becket.
El primer funko era la mascota de la hamburguesería Big Boy. La estética no era exactamente igual a la que todos conocemos, pero ya se caracterizaba por ser una figura con cabezón.
Y, como curiosidad, saber que Becket se inspiró en los dispensadores de caramelos para niños. Sí, esos con los que jugábamos de pequeños y llevaban dulces en su interior.
Dicho esto, la empresa fue creciendo, gracias al altruismo de voluntarios, y en 2005 finalmente Becket vende su empresa Brian Marotti. Una nueva etapa para la marca. Y así hasta 2009, cuando Funko llega a un acuerdo con DC Comics para crear los muñecos de Batman y Superman; adquiriendo la nueva estética que conocemos todos ya.