Aprender a gatear o a caminar para un bebé ya no solo es clave para su desarrollo motor, sino también para su desarrollo emocional y cognitivo. Y es que este momento es fundamental en sus vidas. Un nuevo mundo para explorar desde otra perspectiva, obtener mayor autonomía y confianza en sí mismos e, incluso, relacionarse con otras personas.
Por eso, durante este proceso, tenemos que estar muy encima de ellos para estimularlos y que aprendan a gatear y a andar correctamente.