¿Sabías que el olfato es el primer sentido que desarrollan los bebés? Como mamíferos que somos, los bebés se guían por el olor de su madre para mamar.
Además, este sentido dispone de un gran poder en nuestros recuerdos. El olfato va de la mano del sistema límbico de nuestro cerebro, por lo que es clave en nuestra memoria. De ahí que todos tengamos muy claro la asociación de ciertos olores, además de su conexión de algunos con momentos del pasado.
El olor a chocolate y ese recuerdo de infancia, el salitre del mar y esas vacaciones de verano o la humedad del huerto, que nos recuerda cuando íbamos con el abuelo a por tomates.
Entonces, ¿Cómo trabajar la estimulación sensorial en el caso del olfato? Al peque hay que rodearlo de aromas agradables y que no sean muy fuertes, para que este vaya asociando el olor a distintos elementos: flores, frutas, platos de comida…