Las tendencias en juguetes no solo cambian la demanda del consumidor, sino que modifican la propia industria. Observamos, en primer lugar, un cambio en las prioridades del consumidor. Las familias ya no solo eligen el juguete que está de moda, sino que buscan que sea pedagógico, que tenga un impacto positivo en su desarrollo (a todos los niveles); además de otras características como la sostenibilidad.
De ahí que la innovación sea muy valorada, así como los materiales empleados para ello. Por otro lado, cabe señalar el cambio en la producción: se opta más por el producto local, además de un control de calidad más riguroso. Asimismo, el mensaje publicitario se ha modificado: ya no hablamos de juguetes para ellas o ellos, sino de juguetes en general.